El Consejo de Capitanes expresa su preocupación por el aumento de reportes de problemas de comunicación y gestión por parte del control de tránsito aéreo de la República Dominicana. Aunque valoramos de manera positiva el sostenido crecimiento del turismo en el país, impulsado por exitosas campañas de empuje al sector por parte de la administración Abinader; hemos observado un aumento preocupante de dificultades en la comunicación y gestión del control de tránsito aéreo, evidenciando que este crecimiento no ha estado plenamente acompañado de un fortalecimiento proporcional de las capacidades del sistema de control de tránsito aéreo nacional.
Algunos de los incidentes recientes de mayor relevancia observados:
- Pérdida total de comunicación y control: El pasado 1 de mayo de 2025, a las 18:41 UTC, el sector norte completo del Área de Información de Vuelo (FIR, por sus siglas en inglés) perdió comunicación y control radar con todas las aeronaves en dicho sector. Este evento ocurrió de manera simultánea a fallas similares que generaban preocupación en el área del aeropuerto de Newark, Nueva Jersey, Estados Unidos.
- Saturación de frecuencia y deficiente gestión de llegadas: El 1 de marzo del presente año, a las 19:30 UTC, un vuelo de la aerolínea United Airlines que operaba la ruta Newark–Santo Domingo se vio en la necesidad de realizar un descenso a alta velocidad, luego de que, durante gran parte del trayecto dentro del área de control Santo Domingo, fuera imposible establecer comunicación con el control de tránsito aéreo debido a la saturación de la frecuencia. Varias aerolíneas norteamericanas reportaron circunstancias similares durante este periodo – el IDAC negó el acceso a las grabaciones de radio y radar de este incidente, solicitadas por este consejo a través de la Ley de Acceso a la Información Pública, al clasificarlas como “restringidas”, lo que dificulta el análisis y mitigación de eventos de esta naturaleza-.
- Insuficiente personal durante condiciones meteorológicas adversas: El pasado 21 de marzo, el área este del espacio aéreo dominicano experimentó altos niveles de saturación cuando, debido a tormentas en la zona, fue necesario detener todo el tráfico saliente del Aeropuerto Internacional de Punta Cana. Tanto la Asociación Dominicana de Controladores Aéreos (ADCA) como comunicaciones internas del IDAC evidencian el alto nivel de exigencia que esta situación representó para los controladores en servicio.
- Conflictos recurrentes con operaciones militares y falta de coordinación interinstitucional: La proximidad de la Base Aérea de San Isidro a las áreas de aproximación y salida del Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA) ha generado conflictos recurrentes de tránsito aéreo. A esto se suma la ausencia de un oficial de enlace permanente entre la Fuerza Aérea y el IDAC en el centro nacional de control de tráfico aéreo, lo que agrava los desafíos de coordinación operativa.
Los recientes accidentes relacionados con la gestión del tránsito aéreo en los Estados Unidos, que incluyen una coalición entre una aeronave civil y una militar, deben servir de alerta para la aviación dominicana. La falta de integración efectiva y entrenamiento en el uso de nuevos radares meteorológicos en las pantallas de control de tránsito aéreo, así como la limitada implementación de tecnologías modernas de intercambio de información —como ADS-B y CPDLC— sumado a una cantidad insuficiente de controladores durante horas pico, continúan incrementando la complejidad de la labor de los controladores. Quienes a su vez trabajan con cantidad mínima de personal durante horas pico, no cuentan con un apropiado plan de retiro y seguro médico, y trabajan largas horas en ocasiones con poco descanso.
Es nuestra posición que se debe solicitar apoyo técnico a organismos internacionales como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Administración Federal de Aviación (FAA). Consideramos que el IDAC, por sí solo, no cuenta actualmente con la capacidad y el equipamiento adecuado para hacer frente al crecimiento exponencial de la aviación en la República Dominicana. El Consejo de Capitanes se mantiene dispuesto a apoyar, sin fines de lucro, la búsqueda de soluciones a estos retos operativos.